Las primeras mentiras de los niños

 

 

La posibilidad de mentir llega una vez que los niños son capaces de diferenciar entre la realidad exterior y sus propias fantasías, lo cual supone toda una revolución en la forma en la que los peques se relacionan con el mundo. Así, podemos observar cómo algunos niños pasan por una etapa en la que parecen disfrutar contando historias que saben inciertas, ¿debemos preocuparnos de que puedan convertirse en mentirosos patológicos?

 

Aunque para los padres puede resultar difícil aceptar una nueva etapa a partir de la cual su hijo irá alcanzando más autonomía y dejará de ser tan transparente para ellos, las primeras mentiras tienen una función muy importante en el desarrollo infantil: poner a prueba la privacidad del propio mundo interno. El hecho de comenzar a darse cuenta de que los otros no pueden leerle la mente puede provocar que el niño pase por una etapa en la que relate mentiras sin ningún fin aparente. No se trata de conseguir algo con el engaño, sino de comprobar que los pensamientos propios están a resguardo a no ser que uno decida compartirlos. De este modo se va elaborando el concepto de intimidad, que está ligado al proceso en el que el niño va tomando distancia respecto a sus figuras de referencia para construirse una identidad propia.

 

Más allá de esta primera función evolutiva de la mentira, las diferentes magnitudes de las invenciones permiten poner a prueba hasta dónde se puede jugar con la ficción así como los límites de lo que se puede o no hacer. Por otro lado, los niños también van descubriendo los beneficios que puede conllevar el poder de ocultar la verdad como evitar un castigo por haber hecho algo no permitido, pero a su vez experimentan las dificultades de desligar lo que se expresa de lo que verdaderamente se piensa o los efectos indeseados a nivel afectivo en aquél que se siente engañado.

 

A medida que van creciendo, los niños van adquiriendo poco a poco la capacidad de relativizar, de analizar las consecuencias de sus actos y responsabilizarse de ellas. Comienzan a tomar decisiones propiamente éticas y pueden hacer uso de la mentira de un modo piadoso para no dañar la sensibilidad de otra persona o protegerla de consecuencias negativas. También va cobrando mayor importancia la dimensión social y por tanto la opinión que los demás tienen sobre uno, así que la mentira puede ser una vía para ocultar algo que provoca vergüenza o proyectar una imagen más atractiva.

 

Aunque en una sociedad como la nuestra es usual convivir con un pequeño margen de embustes, existen situaciones particulares que pueden hacer pensar que algo no va bien: que el niño invente historias como forma predilecta de relacionarse, que mienta habitualmente por inseguridad para no enfrentarse a situaciones que le resultan complicadas o que engañe acerca de terceros con la finalidad de infligirles un daño.

 

Para promover que nuestros hijos sean sinceros, el primer paso es evitar que se sientan engañados, por ejemplo, haciéndoles promesas que no podamos cumplir. No debemos olvidar que los niños tienden a adoptar los valores e imitar las conductas que observan en casa. Por otro lado, resulta positivo hablar con naturalidad acerca de decir o no la verdad y poner en juego que, a la larga, la mentira nos mantiene atados a ella y nos dificulta el poder relacionarnos con libertad. Para ello debemos adecuarnos a su momento evolutivo e intentar no culpabilizarle: antes que decirle “No digas mentiras porque mentir es de niños malos”, es preferible manifestar los efectos que produce en uno mismo “Me pone triste que me mientas porque me gustaría que confiases en mi”. En definitiva, lo más importante para favorecer la sinceridad en casa es poder aceptar la necesidad de intimidad del niño y construir un clima de confianza que le permita sentirse lo suficientemente seguro como para expresarse sin miedo a ser juzgado.

  

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

"Se me ha escapado el pipí": pautas para establecer la continencia urinaria en la infancia

October 14, 2018

1/10
Please reload

Entradas recientes

October 10, 2018

October 2, 2018

October 1, 2018

September 28, 2018

Please reload

Archivo