Craneosinostosis

 

 

Las craneosinostosis son una causa de deformidad craneal que afecta a 1 de cada 1500 recién nacidos.

 

Se trata del cierre prematuro de una o más suturas craneales, que son las zonas del cráneo por donde se produce su crecimiento.  Esto implicará que el cráneo no podrá crecer en el eje del que es responsable esta sutura quedando más estrecho a este nivel y, en cambio, presentará abombamientos en otras zonas para poder contener el cerebro en desarrollo.

 

Las craneosinostosis tendrán, por lo tanto, una doble implicación. Por un lado, la deformidad craneal tendrá repercusión estética y, por otro lado, si las suturas sanas no pueden compensar el problema, puede producirse un sufrimiento del cerebro en crecimiento.

 

Por estos motivos es muy importante el diagnóstico precoz y el tratamiento en el momento más adecuado.

 

A menudo el diagnóstico es fundamentalmente clínico, ya que la deformidad es muy ilustrativa del problema subyacente. Existe diferentes tipos de craneosinostosis en función de la sutura o suturas cerradas precozmente. Y también en función de si solo se ha cerrado una, varias y de si el niño asocia más problemas.

 

La confirmación de esta enfermedad puede hacerse por radiografías simples o, mejor, por TC craneal con protocolo de baja radiación para población pediátrica. El neurocirujano pediátrico decidirá el momento idóneo para realizar estas exploraciones.

 

El tratamiento a menudo es técnicamente sencillo. Pero a menudo se ve dificultado por la corta edad y escaso peso de los pacientes. Estos factores condicionan en gran manera la elección del momento idóneo para la cirugía.

 

Existe diferentes técnicas quirúrgicas en función de la sutura afecta, pero en líneas generales podríamos dividir los tratamientos en dos: cirugía endoscópica y cirugía abierta.

 

Cuando el diagnóstico es precoz, puede realizarse una cirugía endoscópica. Esta técnica es mínimamente invasiva, a penas deja cicatriz y la pérdida de sangre es mínima. Debe realizarse en torno a los 3 meses de edad del niño y, tras la cirugía, a menudo requiere asociar una órtesis craneal (casco).

 

Si el diagnóstico es algo más tardío o en casos complejos, la cirugía debe ser abierta. En estos casos la cicatriz es mayor, aunque siempre quedará disimulada por el pelo y la pérdida de sangre y necesidad de transfusión también debe ser mayor.

 

La decisión de la técnica más adecuada para cada paciente la tomará el neurocirujano pediátrico de acuerdo con los padres.

 

Posteriormente, el niño deberá seguir controles por su neurocirujano pediátrico hasta los 8 años aproximadamente.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

"Se me ha escapado el pipí": pautas para establecer la continencia urinaria en la infancia

October 14, 2018

1/10
Please reload

Entradas recientes

October 10, 2018

October 2, 2018

October 1, 2018

September 28, 2018

Please reload

Archivo